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Una buena comida campestre de Montanera
Clara P. Villalón
01 octubre, 2020
Hace 1 año. Actualizado 30 Abril 2021, 11:34
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Recetas Una buena comida campestre de Montanera

Para conocer un producto no hay nada como ir hasta su origen y pasar un espléndido día alejado de la ciudad y disfrutando de un entorno único, naturaleza y buena comida Joselito. 

Ahora que el verano llega a su fin, sentimos más el fresquito mañanero y las hojas de los árboles empiezan a caer y a teñir de ocre nuestras calles y parques, es más fácil cerrar los ojos e imaginar lo que sería poder pasar un día de montanera en La Dehesa. 

Ese paraje único, maravilloso y lleno de vida donde sólo los mejores cerdos del mundo, los Happy Pig Joselito, campan y engordan a sus anchas durante seis meses (octubre-marzo) o más, o menos; depende del clima. 

Es el verano del otoño para los cerdos Joselito. La época de mayor felicidad, y engorde, donde se pasan el día comiendo bellota y hierba; echándose unas largas siestas a la sombra de una encina un alcornoque o bajo un matorral; o pegándose unos largos baños placenteros en una charca de barro. Y es que lo cierto es que en La Dehesa, rodeado de encinas y en plena naturaleza, se respira paz y tranquilidad. Alejarse del ruido y caos de la ciudad es necesario en muchísimas ocasiones. No sólo en verano, con sus barbacoas y piscinas, si no que también en invierno, nos viene muy bien. 

De hecho, mucha gente lo prefiere incluso más: una escapada rural de fin de semana, con tiempo fresco y ese sol mañanero que tanto nos gusta acompañar de una taza de café bien caliente. Las piscinas y las barbacoas en patios acalorados dejan paso al campo y a los asadores con ese olor a leña y carne que tanto nos gusta. 

En el caso que nos ocupa, La Dehesa Joselito está en Extremadura, a tan solo 20 minutos de Portugal, por lo que la mejor opción es hacerse un buen bocadillo del mejor jamón del mundo o de cualquiera de los embutidos Joselito que nos aportan las energías (y la felicidad) necesaria para afrontar el viaje. 

La clave de estos jamones, embutidos y de toda la carne fresca radica en el cuidado del hábitat, la selección de cada animal y la alimentación 100% natural. Todo ello no es nada fácil, si no, más bien al contrario. Se trata de un proceso complejo, de gran trabajo y esfuerzo para todo el equipo que contribuye a alcanzar siempre la máxima calidad. 

¿Cómo es un día en La Dehesa Joselito?

Son las 8 de la mañana. Los primeros rayos de sol asoman en la lontananza y no se oye un alma. El frescor del rocío, junto con el café y un bocadillo de secreto con verduras asadas y queso manchego, son el tándem perfecto para empezar el día con alegría y mimetizarse en este preciado ecosistema rodeado de encinas, alcornoques y matorrales. 

El mayoral, pastor principal de la ganadería Joselito, organiza al personal encargado de velar por el cuidado y bienestar del animal en la dehesa, donde, la fría y soleada mañana, incita a conectar con la naturaleza, su historia y, sobre todo, su gastronomía ya que no hay mejor lugar para desayunar, almorzar, comer, merendar o cenar rodeado de árboles, cerdos y buenos amigos. 

La mañana transcurre con tranquilidad, disfrutando del entorno y de los happy Pig. Todas estas condiciones sugieren y casi obligan a que sólo se puedan elaborar productos naturales, sin colorantes ni conservantes, saludables y de elevada calidad nutricional. Productos ricos en ácido oleico, vitaminas y antioxidantes naturales ya que no contienen gluten ni lactosa. Todo ello se consigue gracias al cuidado en su preparación y a que la carne Joselito es exclusivamente de bellota, seleccionando escrupulosamente las piezas procedentes de cerdos adultos con dos montaneras, donde ingieren entre 7 y 10 kilos de bellotas y 3 kilos de hierba diarios. 

Ideas para disfrutar de la comida en La Dehesa

Tras una larga y fructífera mañana de trabajo en La Dehesa, de paseo por el campo o simplemente de relajación y lectura, toca uno de los mejores momentos del día: la comida. O el almuerzo. O el almuerzo y la comida juntos. 

Ahora que la carne fresca de Joselito está disponible durante todo el año (por primera vez, antes de la época de montanera), podemos disfrutar de ella, de su olor y del de la leña en este lugar extraordinario: unas brochetas de presa con cualquier fruta de temporada son el entrante perfecto. Personalmente, si pienso en una buena comida de campo al aire libre, divertida e ideal para disfrutar en compañía, se me ocurre un buen guiso, a estilo caldereta tradicional, en el que se puedan sentar alrededor del puchero con un trozo de pan en una mano y la cucharada en la otra. Cucharada y paso atrás como se dice en mi pueblo. 

Un solomillo asado con salsa de naranja es ideal para disfrutar de una de las partes más nobles del cerdo, acompañado siempre de una ensalada campera, como no podría ser de otro modo, con longaniza Joselito y alguna verdura de temporada como, por ejemplo, la coliflor. La combinación es un acierto seguro y la mejor forma de degustar la materia prima Joselito. 

Por otro lado, si vamos con prisa y nos hemos decidido por el senderismo y el turismo rural, puede que no tengamos tiempo para preparar un guiso y reposarlo. Para ello, lo mejor son preparaciones que aguanten bien el tupper y la temperatura no enturbie el disfrute como por ejemplo, los escabeches

Pese a ser una elaboración que históricamente está asociada al pescado, cada vez son más los cocineros que lo utilizan con carne y, la verdad sea dicha, ¡qué acierto! La carne queda muy jugosa, llena de sabor y con una textura especial. El solomillo, al igual que en el asado, es la mejor opción para el cometido. Además, se conserva bien tanto en tupper, como en la nevera, aguantando todos los días que quieras. La ensalada campera con longaniza sigue siendo el acompañamiento ideal para esta receta por lo bien que se transporta y por lo mucho que aguanta. 

Una vez en casa, después de pasar un estupendo día de montanera, seguramente no quedan muchas ganas de trabajar y de enredar mucho en la cocina. Quedan las fuerzas justas para poner la guinda al pastel Joselito con un embutido que siempre debemos tener a mano y que no sólo vale para bocadillos: el salchichón. El gran desconocido de las cocinas, pero con el que se pueden elaborar recetas fantásticas como un estupendo tartar o un pastel griego con queso feta y espinacas. Ambas, las harás en un santiamén y sorprenderás a todos por la sencillez, la rapidez y lo buenísimo que está. 

Como ya hemos visto, hablar de la Dehesa Joselito es hablar de naturaleza, libertad y de una tradición centenaria que a lo largo de 6 generaciones y más de 150 años ha evolucionado para elaborar el Mejor Jamón del Mundo. Todo gracias a ese paraje natural donde, además de disfrutar y engordar, los happy pig de Joselito son los reyes del terreno. Solos o en compañía, con un buen vino y el mejor producto Joselito, se descubre la naturaleza, la historia y la gastronomía de un ecosistema único en el mundo.

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Clara P. Villalón
Joselita 100%. Analista Económico, Licenciada en Economía. Y he trabajado en cocinas como El Bohío o Casa Marcial, en la sala de La Tasquería y ahora colaboro con medios como Metrópoli, El Diario Montañés (Vocento), La Razón, Cocinillas de El Español o El Comidista. Cocinera, asesora gastronómica, limpiadora de cacharros, fotógrafa y bodegonista por accidente, experta en gastronomía, desarrolladora de recetas, cronista restaurantil, fabricadora de ideas Gastro….
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