Logo Joselito
Imagen del post
#QuedateEnCasa pero viaja con Joselito a… Alemania
Clara P. Villalón
26 abril, 2020
Hace 2 años. Actualizado 04 Mayo 2021, 08:54
0 comentarios
Recetas #QuedateEnCasa pero viaja con Joselito a… Alemania

Berlín es probablemente uno de esos destinos turísticos que todo el mundo ha marcado en su mapa de deseos alguna vez pero la realidad es que Alemania tiene muchísimo que ofrecer más allá de las enormes calles y los grandiosos edificios de la capital, así que vamos a hacer las maletas de nuevo para viajar desde la comodidad de nuestra casa hasta un país lleno de contrastes, historia y riqueza cultural. 

Partiendo de la profunda y oscura Selva Negra, allí podríamos ahondar en la conexión con una naturaleza pura recorrida a través de diferentes valles y aldeas de casas de madera que nos sumergen de lleno en un cuento de los hermanos Grimm en los que de esas ollas al fuego de la chimenea bien podrían salir ricos guisos de patata o col que podrían asemejarse a nuestras patatas con trucha y salchichón o incluso podrían tener algún plato similar al trintxat de col y longaniza Joselito.

Sería parada obligatoria en nuestra ruta la magnífica catedral de Colonia, el icono de la ciudad que nace frente al río Rin y que cuenta con coloridas vidrieras y obras de arte en su interior. Desde sus míticas torres se podrá admirar el flujo del río que discurre desde Rüdesheim a Cobleza y que recorre desde la más maravillosa naturaleza con localidades pequeñas y tradicionales con viñedos y bosques repletos de miradores y fortalezas de piedra  hasta la modernidad más industrial. Muy cerca de Colonia, en Bergish Gladbach, tendríamos que hacer parada y fonda en Vendôme, el restaurante del cuarto protagonista de JoselitoLAB, Joachim Wissler. Son los de Wissler platos armónicos y de presentaciones cuidadas y sabores intensos con una fuerte carga de matices que además se suma a un uso maravilloso del producto propio y apenas explorado con muy buen tino, una forma galáctica de encontrarse con la gastronomía alemana. Ejemplo de ello podría ser ese queso de cabra autóctona con cobertura de chocolate blanco y papada Joselito  o también esa rocalla de hierbas silvestres con guisantes dulces y panceta Joselito.  

Podríamos continuar explorando las maravillas de Alemania con el folclore y las tradiciones milenarinas de Múnich que convive con lo más elitista y moderno de una sociedad industrial puntera. Sus museos son dignos de visitar para conocer grandes obras maestras pero también es un aliciente esa fiesta de la cerveza que ocurre cada Otoño donde se rinde homenaje a la bebida nacional por excelencia.  Entre jarras de cerveza, bailes y pretzels en el Oktoberfest también desfilan los platos más típicos de la gastronomía bávara como puede ser el codillo o las salchichas donde también bien podríamos ver consumir esas palmeras de hojaldre y chorizo Joselito creadas por Wissler. 

Pero no podríamos hablar de Alemania sin mencionar la carga histórica potentísima debida al periodo nazi (y también a otros anteriores, por supuesto) y para ello quizás sería prudente imaginarnos un paseo por Núremberg, capital de Franconia, que nos llevará a evocar imágenes de esos mítines nazis y los consejos de guerra. Pero allí se descubren casas coloristas y se rinde homenaje tanto a los juguetes como al ferrocarril, de donde salió el primero de Alemania hacia Fürth. Con una pinta en la mano en la otra podríamos brindar en esta ciudad con un trozo de pan, clave en la gastronomía Alemana para cualquier comida con ejemplos como el brioche de panceta Joselito y huevo con trufa que nos dejó Joachim Wissler en JoselitoLab o también con ese pan de espuma de calabaza con caña de lomo y granos de mostaza

Y Berlín, siempre nos quedará la enorme Berlín donde la energía se siente a cada paso en una ciudad que parece en constante actividad. En Berlín es todo a gran escala desde sus edificios hasta sus larguísimas calles y paseos pero también las fiestas y su cargada historia. El muro, sus museos, sus bunkers y la cercanía de algunos campos de concentración conviven con miles de puestos de comida callejera en los que el kebab - de calidad - triunfa junto a otras muchas especialidades. Es muy fácil disfrutar de una ciudad creativa e independiente  donde comerse un flaumkuchen nos hará pensar casi que estamos en Italia pues es lo más parecido a las pizzas que tienen, ¿qué tal un flaumkuchen Joselito con chorizo como una de las pizzas de Joselito’s Velázquez?

Las Königsberger Klopse, sus albóndigas guisadas, seguro que ganarían con el toque Joselito y es que en su base se parecen con esa salsa/jugo sabroso y al schnitzel, el gran filete empanado típico de la capital alemana pero tambíen de otras regiones, nos acercaríamos de buen gusto espalmando un solomillo Joselito de carne fresca como ya vimos con su versión japonesa

Sea como fuere, Alemania es de esos países que desde el salón se visitan con gusto y acrecientan las ganas por hacerlo una vez la cuarentena termine, ¿verdad? 

Te puede interesar

Tagged with:
Compartir
Clara P. Villalón
Joselita 100%. Analista Económico, Licenciada en Economía. Y he trabajado en cocinas como El Bohío o Casa Marcial, en la sala de La Tasquería y ahora colaboro con medios como Metrópoli, El Diario Montañés (Vocento), La Razón, Cocinillas de El Español o El Comidista. Cocinera, asesora gastronómica, limpiadora de cacharros, fotógrafa y bodegonista por accidente, experta en gastronomía, desarrolladora de recetas, cronista restaurantil, fabricadora de ideas Gastro….
Deja una respuesta
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *.
No compartimos tus datos. No spam.
DEJAR COMENTARIO
COMENTARIOS(0)